06 de noviembre de 2019

Motivación como base del proceso rehabilitador tras una lesión cerebral

Paula Quiñones, medico rehabilitador de nuestra Unidad, nos habla de como las emociones interfieren en el proceso de reaprendizaje tras un DCA

Todos necesitamos algo que nos empuje a realizar un esfuerzo. En nuestro día a día nos pasa continuamente, a algunos para ir al gimnasio, a otros para conseguir estudiar ese idioma que nos resulta complicado… En todos los casos, cuando encontramos una motivación para llevar a cabo lo propuesto, nos resulta menos difícil ponernos a ello, y lo que es más importante mantenernos constantes en el esfuerzo para conseguirlo. Pensemos en los ejemplos anteriores, si quiero acompañar a mi hijo en su primera carrera, pasar tiempo con él en el gimnasio o entrenado se convertirá en una actividad motivadora; si tengo previsto un viaje de trabajo para un ascenso, el idioma se convertirá en el vehículo para conseguir ese puesto para el que hemos estado trabajando...

Según la localización de la lesión cerebral, es posible que la persona afectada pierda la capacidad de interesarse o entender para qué estamos trabajando en nuestro centro de rehabilitación, o en el día a día en casa, y tienda a perder el interés rápidamente o a no realizar el esfuerzo necesario. Es lo que llamamos apatía y aparece en un elevado porcentaje de personas afectadas por una lesión cerebral.

Tras un DCA aún es importante que la motivación sea el eje fundamental del proceso de rehabilitación ya que nos enfrentamos súbitamente a aprender de nuevo una gran cantidad de cosas que, a priori, nos resultaban sencillas y que ahora se convierten en un reto difícil de alcanzar. Por ello, desde la unidad de Daño Cerebral de Hermanas Hospitalarias nuestro equipo estudia cada caso de manera individualizada para encontrar ese “elemento motivador”, que hará que las actividades propuestas dentro del proceso rehabilitación sean lo más interesantes posibles.

Siempre valoraremos conjuntamente con paciente y familia los intereses propuestos y, desde unas expectativas razonables, se elegirán en consenso aquellas propuestas ajustadas a las capacidades y aproximando un marco temporal para conseguirlas. Se trata de encontrar actividades significativas para cada una de las personas, ya que será lo que les lleve a entender por qué deben hacer las cosas de manera diferente o esforzarse al máximo en la tarea planteada. 

Una actividad significativa es aquella en la que entendemos cuál es el objetivo de la misma y, además, logra despertar nuestro interés.

Por ejemplo, puede ser que el objetivo principal de nuestro paciente sea el uso de transporte público. Para ello, es importante que le expliquemos las actividades que vamos a desarrollar desde cada área, para que entienda cómo su trabajo en cada una de las áreas profesionales va encaminado a la consecución de esta actividad significativa para él.

Desde el área de neuropsicología se valorarán las capacidades cognitivas para el manejo de la información de líneas de metro, manejo de tiempo, solución de problemas potenciales (me he perdido, no funciona el ascensor y soy usuario de sillas de ruedas…). En logopedia, en caso de que exista un problema de comunicación, se valorarán las opciones más funcionales, se entrenará el vocabulario relacionado con esta actividad y se revisará la necesidad de apoyo con algún sistema alternativo o aumentativo de comunicación. Por lo que refiere al tema motor, será el área de fisioterapia la encargada de trabajar las reacciones de equilibrio, adaptación de producto de apoyo para la marcha (ortesis antiequino, bastón…) o subir y bajar escaleras en los casos en los que sea posible. Y, por último, desde terapia ocupacional se valorará la posibilidad de manejo independiente de silla de ruedas y se dotará de apoyo a neuropsicología y a logopedia en el entrenamiento de la compra del billete y uso de máquinas expendedoras, etc.

Habrá otras personas en las que su máxima motivación sea recuperar una actividad deportiva, o culinaria, o mejorar su independencia en el vestido por la mañana, e incluso volver a salir a comer con sus amigos, recuperar su rol profesional…  Una vez valorado este objetivo como razonable, diseñaremos un programa de rehabilitación en base a éste que integre todas las áreas profesionales necesarias para conseguirlo, ya que está demostrado que la motivación es el mejor camino para el reaprendizaje.

 Biliografia:

El daño cerebral invisible, Aurora Lassaletta

Matthew Jamieson, Rachel Jack, Brian O’Neill, Breda Cullen, Marilyn Lennon, Stephen Brewster & Jonathan Evans (2019): Technology to encourage meaningful activities following brain injury, Disability and Rehabilitation: Assistive Technology, 

- Therese M. O’Neil-Pirozzi,Kayla A. Marcinczyk,Ashley N. Peltier &Kara M. Rodano (2019): Survivor-perceived motivational facilitators and barriers to participation in cognitive exercise following chronic acquired brain injury, Journal Brain injury