Atención espiritual y religiosa para una asistencia integral

“La Institución, fiel a su tradición y valores, desde el absoluto respeto a la dignidad de la persona, considera la atención integral a los asistidos un pilar fundamental del proceso terapéutico, en el que se incluye el derecho a la atención espiritual y religiosa.” (Marco de Identidad, 46)

Cuando en nuestro centro nos referimos a la salud, ésta se entiende en un sentido integral. Para nosotros es tan importante atender la dimensión biológica, psicológica y sociológica del ser humano, como la espiritual o trascendente.  Por ello, desde el Modelo Hospitalario, queremos cuidar todas las dimensiones de la persona.

En nuestra atención a las necesidades espirituales y /o religiosas se respeta la confidencialidad y la libertad de las personas, para garantizar así su autonomía, valores y creencias.

 Atención Espiritual

En la dimensión espiritual contemplamos todo el mundo de los valores, los interrogantes sobre el sentido de la vida y de lo creado, las opciones fundamentales… todo aquello que cobra nuevo vigor en momentos clave de la vida. Estas situaciones pueden encontrar apoyo e iluminación en la relación personal, motivo por el que, mediante el equipo de pastoral, estamos disponibles para el encuentro.

 Atención Religiosa – Liturgia y celebraciones

Aunque esta dimensión se halla en íntima relación con la dimensión espiritual, no coinciden necesariamente. La dimensión religiosa, además de su aspecto personal, comprende la vivencia y expresión de la fe en sintonía con un grupo.

Ofrecemos:

- Acompañamiento
- Celebración de la Eucaristía los domingos y festivos, en la capilla de la Residencia.
- Comunión diaria, en una celebración de grupo o en la habitación.
- Celebración de otros sacramentos (unción de enfermos y reconciliación).
- Momentos para mantener “devociones”, como el rosario y otros.

Si la opción religiosa no coincide con la católica, facilitamos, en la medida de las posibilidades, el encuentro con personas del credo profesado; Además, en el equipo de pastoral podrán encontrar también la atención espiritual necesaria.

 Acompañamiento

En las situaciones difíciles de la vida son muchos los interrogantes, las dudas y los conflictos que se nos plantean sobre el sentido de nuestra existencia y de cuanto nos está sucediendo. Necesitamos confiar, apoyarnos en otros, solicitar ayuda, mostrarnos vulnerables, compartir las cargas, ser escuchados y seguir caminando.


Es tiempo de palabras que tiendan puentes, estrechen distancias y relancen la vida.


Por todo ello, ofrecemos un espacio de acompañamiento espiritual y de relación de ayuda a nuestros destinatarios y familiares, y a toda la Familia Hospitalaria, de cara a vivir una situación de pérdida, de abandono, de soledad o de fragilidad ante la enfermedad y ante la vida
 

 Anuncio y Formación

Junto a la formación específica para quienes realizan tareas de Pastoral, el Centro ofrece a personas que participan de nuestros servicios encuentros de catequesis, talleres de experiencia religiosa (TER) semanales, y momentos de reflexión como preparación a las celebraciones de los tiempos litúrgicos fuertes como Navidad, Cuaresma, Pascua.

 Animación y solidaridad

Todo lo que genere sentido de comunidad y de pertenencia institucional se inserta en esta dimensión de nuestro servicio.

Es por ello que este servicio dedica tiempos a los encuentros y celebraciones donde poder compartir la identidad propia del centro y el sentido de pertenencia. Son momentos relajados, festivos donde poder compartir desde un café hasta un deseo o dificultad.

Son momentos significativos las fiestas de la Institución: día de San Benito Menni, fundación de la congregación, fiesta  de Nuestra Señora del Carmen, tiempos litúrgicos fiuertes (adviento-Navidad, cuaresma-Pascua) como otros momentos importantes en la vida del centro.

También desde una visión de cuidado de la casa común, abrimos nuestros ojos y el corazón hacia las realidades más vulnerables ofreciendo nuestro compromiso y aportando nuestro granito de arena.